Qué hace falta para migrar el plan de cuentas y los saldos iniciales
Arrancar una empresa en Quadria no significa construir el plan de cuentas
cuenta por cuenta ni digitar un saldo a la vez. Hay un importador para el plan
de cuentas y otro para los saldos iniciales, cada uno con su propia plantilla
de Excel —una hoja para llenar y otra de ayuda con lo que espera cada
columna—, y los dos entran por el mismo asistente: subir el archivo, revisar
qué va a pasar, confirmar y ver el resultado. Si la empresa ya trae su propio
plan de cuentas en vez de partir del que ofrece Quadria por defecto, ese es
justamente el archivo que se sube primero.
Cómo se revisa la importación antes de escribir nada
El archivo no escribe nada al subirse. Primero queda en una vista previa que
dice qué pasaría: cuántas filas se crean, cuáles tienen un error y por qué,
qué columnas reconoció y si ese encabezado ya se conocía de una migración
anterior. Sólo cuando esa revisión se confirma se escribe de verdad, y no hace
falta volver a subir el archivo para confirmarla: la fila cruda ya quedó
guardada desde el primer paso.
01
Subir
El archivo de Excel con el plan de cuentas o los saldos iniciales.
02
Revisar
Conteos, filas con error y columnas reconocidas, sin haber escrito nada todavía.
03
Confirmar
Se escribe desde lo que ya se subió, sin repetir la carga del archivo.
El mismo asistente para los siete tipos de archivo que Quadria importa
Qué pasa si el archivo trae columnas distintas a las que espera Quadria
Ningún contador exporta sus cuentas con los mismos encabezados que otro. Si el
archivo llega con nombres de columna distintos a los esperados, se mapean a
mano una sola vez —qué columna del archivo corresponde a qué campo— y ese
mapeo se recuerda por la huella de esos encabezados. La próxima vez que llegue
un archivo con las mismas columnas, entra ya corregido. La precedencia es
clara: lo que se mapeó a mano gana sobre lo recordado, y lo recordado gana
sobre lo que el sistema detecta solo. Si falta una columna obligatoria, la
revisión lo dice explícitamente y abre el mismo editor para corregirla ahí
mismo.
Deshacer una migración que salió mal, sin dejar nada a medias
Esto es lo que quita el miedo a probar: toda importación abre un lote, y ese
lote marca todo lo que crea. Deshacer no es un borrado a ciegas ni una
promesa a medias.
Se borra completo, o no se borra nada
Si nadie construyó encima del lote —nada aprobado, pagado, conciliado o reversado, ninguna cuenta usada fuera de esa migración—, se elimina entero. Si sí, la operación se niega y dice exactamente qué lo bloquea.
Sólo se deshace lo creado
Si el archivo completó una cuenta o un tercero que ya existía, eso no se revierte: deshacer borra lo nuevo, no toca lo que ya estaba.
El intento queda en el historial
Aunque una importación se rechace por errores, el lote y sus filas en crudo quedan visibles, con el detalle de qué falló en cada una.
Por qué migrar un archivo no es una apuesta de un solo intento
Qué otros datos se pueden migrar por archivo
El plan de cuentas y los saldos iniciales son el punto de entrada natural para
una empresa nueva, pero el mismo motor cubre siete tipos de archivo distintos,
todos bajo el mismo asistente y el mismo mecanismo de lotes.
7
tipos de archivo que se importan con el mismo asistente
Plan de cuentas, saldos iniciales, ventas, balance de Siigo, comprobantes, extracto bancario y nómina.
2
hojas por plantilla
Una para llenar y otra de ayuda con lo que espera cada columna.
El balance de Siigo tiene su propio importador: se exporta desde ese programa
y se sube aquí para convertirse en saldos iniciales por cuenta —el punto de partida de la
conciliación bancaria y de los informes—, con la misma
revisión previa que el resto. Los terceros que traiga un archivo —proveedores
o clientes detrás de un saldo— pasan por su propio control: el dígito de
verificación se calcula y se compara contra el número, y la fila se rechaza si
no corresponde, con el dígito correcto indicado en el mensaje.
Qué queda en manos del contador después de migrar
Subir el archivo no cierra el tema. El punto de partida de la contabilidad de
una empresa —qué cuentas existen y con qué saldo arranca cada una— sigue
siendo una decisión del contador, no del archivo que se sube. La revisión
previa está para eso: antes de que un saldo quede escrito, alguien lo mira
convertido en filas, no en las celdas sueltas del Excel original, y decide si
eso es lo que la empresa debe arrastrar hacia adelante. Después de esa
confirmación, el histórico de importaciones queda disponible para volver a
mirar qué archivo trajo cada cuenta y cada saldo, con quién lo subió y cuándo.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si el archivo trae columnas distintas a las que espera Quadria?
+
Se mapean a mano una vez, campo por campo, y ese mapeo queda asociado a la huella de esos encabezados. El siguiente archivo con las mismas columnas entra ya corregido, sin volver a preguntar. Si falta una columna obligatoria, la revisión señala cuál y ofrece el mismo editor antes de continuar.
¿Puedo deshacer una migración si me equivoqué?
+
Si nadie construyó sobre lo que trajo ese archivo, sí: se borra el lote entero, incluidas las cuentas y los saldos que creó. Si ya se aprobó, pagó, concilió o reversó algo encima, o una cuenta se usó fuera de ese lote, la operación se niega y muestra exactamente qué lo está bloqueando, no una negativa genérica.
¿Se puede migrar el histórico completo de una empresa que viene de otro programa contable?
+
Lo que se migra por archivo es el plan de cuentas y los saldos iniciales con los que arranca la contabilidad en Quadria, no un histórico completo que se importe solo sin mirarlo. Cada archivo pasa por una revisión antes de escribirse, y las conexiones de compras y ventas del día a día se causan documento por documento, con el contador validando cada asiento.
¿Sirve para migrar desde Siigo?
+
Hay un importador dedicado que lee el balance exportado desde Siigo y lo convierte en saldos iniciales por cuenta. El archivo se descarga desde ese programa y se sube aquí; Quadria no se conecta directamente a otro sistema.